miércoles, 13 de mayo de 2026
Valcarcel Medida y Albert Serra
martes, 12 de mayo de 2026
El Jutsu que Solo
En la aldea de Kiri, donde la niebla se pegaba a la piel como un secreto, vivía Ren, un chico de 14 años que no tenía clan, ni maestro, ni amigos con los que entrenar.
Todos los demás practicaban jutsus en equipo: el Jutsu de Clonación en grupo, la Formación Pájaro, el Encierro de Agua en dúo. Ren solo tenía un pergamino viejo que encontró bajo el puente del río. Estaba manchado de tinta y lluvia, y en la primera página decía: _Jutsu del Eco Silente_.
El problema era que el pergamino no explicaba cómo hacerlo. Solo decía: _“Este jutsu no funciona si hay alguien más cerca que tu propia respiración”_.
Ren se pasó meses intentándolo a solas en el acantilado norte. Ponía las manos en el sello del tigre, cerraba los ojos, y concentraba su chakra. Nada pasaba. Los otros chicos se burlaban: “¡Ren el Solo! Ni siquiera un jutsu puede soportarte”.
Una noche, la aldea fue atacada. Un grupo de bandidos con máscaras de hueso llegó durante la marea baja, cuando la niebla era más densa. Los ninjas de Kiri salieron a defender, pero los bandidos usaban un genjutsu que hacía que los equipos se atacaran entre sí. El pánico se extendió.
Ren corrió hacia el acantilado. No tenía a nadie con quien luchar. Pero entonces entendió el pergamino.
El Jutsu del Eco Silente no era para atacar. Era para escuchar.
Se sentó en el borde, selló las manos, y dejó que el chakra saliera sin ruido, sin forma. El jutsu solo funcionaba en soledad porque convertía tu silencio en un espejo. El sonido de la aldea regresó a él: los gritos, el choque de kunais, el susurro del genjutsu repitiéndose como un eco roto.
Y en ese eco, Ren oyó la frecuencia falsa. La nota que no pertenecía.
Se levantó, corrió hacia la plaza y, sin decir nada, tocó el suelo con la palma. El Jutsu del Eco Silente devolvió el sonido real de la aldea a todos los que estaban atrapados en el genjutsu. El ruido verdadero rompió la ilusión como un espejo.
Los bandidos huyeron antes del amanecer.
Al día siguiente, nadie habló del “Ren el Solo”. La capitana de la guardia le dejó el pergamino roto sobre su mesa, con una nota: _“Los jutsus que se hacen solo, a veces salvan a todos. Entrena con nosotros mañana. 6 AM. No llegues tarde”_.
Ren dobló la nota, sonrió, y por primera vez en mucho tiempo, no se sintió solo.
¿Quieres que continúe la historia con una segunda parte donde Ren aprende a usar ese jutsu en equipo?
lunes, 27 de abril de 2026
Bruce Nauman y Michel Stipe
miércoles, 25 de marzo de 2026
martes, 24 de marzo de 2026
Isabel Coixet y el sufrimiento real
Jorge Baron Biza escribió una única novela sobre un suceso espeluznante. Su padre desfiguró el rostro de su madre y él, el hijo, la acompañó a ella en el proceso de recuperación y reconstrucción del rostro. Este suceso real contiene multitud de implicaciones simbólicas. Multitud de significados, en sí, y por la intervención del hijo. Más allá de preguntarse uno a sí mismo qué soy yo, nacido de ese padre que ha cometido ese acto horrible contra una persona, mi madre, a la que supuestamente amó. La novela se titula El desierto y su semilla. No hubo otra novela; allí está todo. Al poco de ser publicada, el autor se suicidó.
Este tipo de historias, a mi modo de ver, este tipo de desgracias que le enfrentan a uno con los límites, están en la órbita que la cineasta Isabel Coixet maneja en la ficción. En problema es que en la ficción suelen verse las costuras, el engranaje teledirigido a la representación del sufrimiento. Pasa como con Tarantino y la violencia. El americano convierte la violencia en un chiste, un golpe gracioso. La catalana convierte el sufrimiento en un artificio, una elucubración. Generalmente ha sido así en sus películas. Sin embargo, en esta última, titulada Tres adioses, hay algo que me ha convencido. La banda sonora no es especialmente molona. La protagonista no baila ni dice chorradas queriendo aparentar trascendencia. ¿Qué ha sido esta vez? ¿Quizá la historia original, escrita por una persona que vivió de primera mano lo narrado?
Michela Murgia. Me apunto el nombre.
domingo, 8 de febrero de 2026
1302. Todo lo que me pregunta lo responde.

















