Cuando mis alumnos dicen
que les doy miedo, pienso
en un retrato de Emily Dickinson
que circula en internet.
El rostro hirsuto parece
el de una institutriz rígida,
reprimida y distante.
Pienso en los infiernos
devastadores
que arderán
dentro.
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martes, 27 de septiembre de 2011
lunes, 25 de julio de 2011
Había muerto yo por la Belleza;
me cercaron el silencio y la soledad,
cuando dejaron cerca de mi huesa
a alguno que murió por la Verdad.
En el suave coloquio que entablamos,
vecinos en la lúgubre heredad,
me dijo y comprendí: Somos hermanos,
una son la Belleza y la Verdad.
Y así, bajo la noche, tras la piedra,
dialogó nuestra diáfana hermandad
hasta que el rostro nos cubrió la yedra
y los nombres borró la eternidad.
me cercaron el silencio y la soledad,
cuando dejaron cerca de mi huesa
a alguno que murió por la Verdad.
En el suave coloquio que entablamos,
vecinos en la lúgubre heredad,
me dijo y comprendí: Somos hermanos,
una son la Belleza y la Verdad.
Y así, bajo la noche, tras la piedra,
dialogó nuestra diáfana hermandad
hasta que el rostro nos cubrió la yedra
y los nombres borró la eternidad.
miércoles, 20 de julio de 2011
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