lunes, 25 de mayo de 2015

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Diez o quince años después. Se celebran unos comicios locales. Pedro Sánchez ha preparado cous cous "especial elecciones" (una idiotez culinaria que se ha inventado, para rebajar la tensión). Pedro Sánchez come en familia. Luego se dirigirá al colegio electoral y depositará su voto. Más tarde, acudirá a la sede del partido a esperar los resultados de los comicios.

No sabe qué ponerse. Pedro Sánchez se conecta a internet y se busca en Google. Espera encontrar, entre la multitud de imágenes suyas que circulan en internet, la más apropiada para este día de elecciones.

Entre cientos de fotos suyas, curiosamente, encuentra tres imágenes del actor norteamericano George Clooney. Pedro Sánchez vuelve a escribir su nombre en la barra del buscador y, voilá, vuelven a aparecer esas tres fotos de George Clooney. ¿Tanto te pareces a mí, George?, dice Pedro Sánchez.

George Clooney saluda a cámara ataviado con una americana marrón y una camisa blanca.

Después de comerse su cous cous "especial elecciones", Pedro Sánchez se viste exactamente igual que el George Clooney de la foto. Sale a la calle. Es perseguido por multitud de periodistas, como una auténtica estrella. A Pedro Sánchez esto le gusta. Procura saludar exactamente igual que el Geoerge Clooney de la foto.

Cuando Pedro Sánchez entre en el colegio electoral se producirá un gran revuelo. El político estará tan pendiente de la gente que no se dará cuenta de que ha votado a un partido libertario cuyo logo recuerda vagamente al de su propio partido.

3 comentarios:

  1. ¿Has leído ya "Sumisión"? Toda esta serie de entradas que estás pegando últimamente me recuerdan un poco el "tono" de Houllebecq. Yo estoy con ella. Me gusta. Perfil bajo. El siglo es perfil bajo. Acuario. Y lo que no es perfil bajo es una equivocación o una tragedia. Parece de Murakami. Incluso tú pareces, ya, Murakami. Perfil bajo, lo has captado a la perfección.

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  2. Houllebecq me parecía una especie de Celine postmoderno cuando leí su primer libro. Luego leí un par más y acabó asqueándome. Me provoca, creo, una especie de repulsión física. Aunque supongo que es un autor importante. Me da igual; me importan más las sensaciones que me produce leer a alguien.

    Murakami me gusta más. Aunque lo he leído poco. Lo prefiero cuando no se pone muy psicodélico, supongo.

    "Perfil bajo" suena a medianía, a desgana. En ese sentido, sí; mis tontadas son un poco eso.

    Estoy tentado de pararlas en seco. Ayer me emocionaron algunas cosas. El éxito de las dos señoras de abajo, por ejemplo. O de mi paisano Joan Ribó en Valencia, a quien voté. Son como una inyeción de dignidad en el seno de las instituciones. Algo que anteriormente me parecía inaudito.

    Tras estos cambios de signo, la verdad, no sé cómo continuar con mis parodias de "bajo perfil"... Pensaba llevarlas hasta las generales.

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